Pongo hoy aquí una traducción (que no es mía) de un artículo de R. C. Tallis publicado en The Lancet, en marzo de 1996. El artículo es bastante conocido y razonado, y lo he encontrado citado en muchas ocasiones. Lo podéis descargar de aquí.
Blog dedicado a las muchas pseudopsicologías
que ha producido la capacidad humana para la
estaFa (con F de Freud, de Fe y de Fraude, valga la redundancia)
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martes, 1 de mayo de 2012
sábado, 17 de marzo de 2012
La (merecidamente) olvidada Terapia Primal de Janov
Tan olvidada que yo la descubrí gracias a una mediocre película alemana de terror (muy apropiado) de 2004 llamada Tears of Kali. Al parecer nadie recuerda al "notable" Janov, pionero, adelantado, revolucionario y blablablá... (para leer algunas de las babas caídas en su honor, véase http://elpais.com/diario/1984/04/11/opinion/450482417_850215.html). El incomprendido Janov fue muy criticado por actuar más como un vendedor que como un científico, lo cual no es de extrañar, efectuando afirmaciones exageradas sobre su producto y comportándose como el sumo sacerdote de un nuevo culto religioso. Al parecer quería convertirse en un nuevo Hubbard, o en un nuevo Freud, que tanto monta, monta tanto.
Como otras pseudopsicoterapias, la de Janov se alimentó de la fama de algún famosillo del mundo del arte que se avino a ser "tratado". El psicoanálisis tiene a Woody Allen, la dianética tiene a Tom Cruise, y la terapia primal tuvo a John Lennon.
Entre las alucinantes explicaciones de esta ¿terapia? tenemos que un niño que es destetado muy pronto aprende cómo desviar y canalizar sus necesidades reales hacia otras simbólicas, por lo que cuando sea adulto será un empedernido fumador. Inversamente, claro, ante un adulto fumador, ya tenemos una explicación a su conducta. La "represión" freudiana es pieza angular de este pastiche: la verdadera causa de muerte en el mundo no son las enfermedades del corazón, el cáncer o fallos del sistema inmunológico, sino esa fuerza invisible, la "represión". La "represión" es la raíz de las enfermedades, emocionales y físicas.
Como puede verse a poco que le demos un vistazo siquiera superficial, hay muchos lugares comunes en el campo de la pseudopsicología, no solo la tan manida "represión", sino también otros tópicos fantásticos como "el inconsciente". El elemento principal de esta "terapia" es recordar el parto, el "trauma del nacimiento", el cual según Janov es la clave de todos los males, ya que según él afirma, el feto ya recuerda todo. El "trauma de nacimiento" no tratado puede llevar, ya siendo adulto, a la depresión e intentos de suicidio, síndrome de fatiga crónico, ataques de pánico, fobias, paranoias o psicosis. El feto es capaz de registrar, codificar y almacenar dolor antes de nacer, siendo ese dolor lo que hay que liberar, a través de "gritos primales", para quedar fresco y sano como una lechuga.
La Terapia Primal nos promete que después de llevarla a cabo:
• Te volverás consciente de tus mecanismos inconscientes.
• Descubrirás tu naturaleza y tu unicidad.
• Te liberarás de la información inconsciente que cargas de tus padres.
• Se despertará tu energía vital, sintiéndote más fresco y relajado.
• Aprenderás a darte amor a ti mismo.
• Verás a tus padres con su verdadera luz y mejorará tu relación con ellos.
• Te liberarás de las culpas.
• Le regresarás a tus padres lo que no te pertenece, te despedirás y te abrirás a una auténtica dimensión de perdón.
• Mejorará tu relación con tu pareja y con tus hijos; así como con el trabajo y con el dinero.
(http://www.drazamiralopez.com/index.php?option=com_content&view=article&id=62&Itemid=70)
La verdad es que entraría a criticar esta cosa, pero es que no lo necesita, ella sola ya se pone en el lugar que le corresponde... De todas formas, en España tenemos la Asociación Primal, que como el rollo de Janov ya se ha agotado, ahora se ha pasado a las Constelaciones Familiares.
Como otras pseudopsicoterapias, la de Janov se alimentó de la fama de algún famosillo del mundo del arte que se avino a ser "tratado". El psicoanálisis tiene a Woody Allen, la dianética tiene a Tom Cruise, y la terapia primal tuvo a John Lennon.
Entre las alucinantes explicaciones de esta ¿terapia? tenemos que un niño que es destetado muy pronto aprende cómo desviar y canalizar sus necesidades reales hacia otras simbólicas, por lo que cuando sea adulto será un empedernido fumador. Inversamente, claro, ante un adulto fumador, ya tenemos una explicación a su conducta. La "represión" freudiana es pieza angular de este pastiche: la verdadera causa de muerte en el mundo no son las enfermedades del corazón, el cáncer o fallos del sistema inmunológico, sino esa fuerza invisible, la "represión". La "represión" es la raíz de las enfermedades, emocionales y físicas.
Como puede verse a poco que le demos un vistazo siquiera superficial, hay muchos lugares comunes en el campo de la pseudopsicología, no solo la tan manida "represión", sino también otros tópicos fantásticos como "el inconsciente". El elemento principal de esta "terapia" es recordar el parto, el "trauma del nacimiento", el cual según Janov es la clave de todos los males, ya que según él afirma, el feto ya recuerda todo. El "trauma de nacimiento" no tratado puede llevar, ya siendo adulto, a la depresión e intentos de suicidio, síndrome de fatiga crónico, ataques de pánico, fobias, paranoias o psicosis. El feto es capaz de registrar, codificar y almacenar dolor antes de nacer, siendo ese dolor lo que hay que liberar, a través de "gritos primales", para quedar fresco y sano como una lechuga.
La Terapia Primal nos promete que después de llevarla a cabo:
• Te volverás consciente de tus mecanismos inconscientes.
• Descubrirás tu naturaleza y tu unicidad.
• Te liberarás de la información inconsciente que cargas de tus padres.
• Se despertará tu energía vital, sintiéndote más fresco y relajado.
• Aprenderás a darte amor a ti mismo.
• Verás a tus padres con su verdadera luz y mejorará tu relación con ellos.
• Te liberarás de las culpas.
• Le regresarás a tus padres lo que no te pertenece, te despedirás y te abrirás a una auténtica dimensión de perdón.
• Mejorará tu relación con tu pareja y con tus hijos; así como con el trabajo y con el dinero.
(http://www.drazamiralopez.com/index.php?option=com_content&view=article&id=62&Itemid=70)
La verdad es que entraría a criticar esta cosa, pero es que no lo necesita, ella sola ya se pone en el lugar que le corresponde... De todas formas, en España tenemos la Asociación Primal, que como el rollo de Janov ya se ha agotado, ahora se ha pasado a las Constelaciones Familiares.
viernes, 9 de marzo de 2012
Freudian psychoanalysis - The Skeptic's Dictionary
Voy a traducir la entrada del Skeptic's Dictionary sobre "Freudian psychoanalysis" para intentar hacerla más accesible al público de habla hispana. Para la traducción he usado el Google Translator, corrigiendo a mano lo que he visto más ininteligible. El texto original puede ser leído en http://www.skepdic.com/psychoan.html El artículo original incluye unas citas de diferentes obras como encabezado y un apartado final de fuentes bibliográficas, ambos apartados han sido omitidos en esta edición, pero pueden consultarse en el original. Por otra parte, no comparto completamente la opinión manifestada en el texto, dado que, como siempre, pretende salvar de la crítica "algo", lo que sea, en este caso, afirmando que "el psicoanálisis moderno puede ser basado en la evidencia", afirmación tan gratuíta que da risa, dado que el moderno emplea como base el que el mismo texto critica, con sus mismos métodos, fantasías y credulidades decimonónicas. Por lo que a mí respecta, todo lo que se afirma vale para el psicoanálisis como pseudociencia en general, pasada y presente, basta ya de tonterías. Vamos pues con el artículo:
Sigmund Freud (1856-1939) es considerado el padre del psicoanálisis, el cual es posiblemente el abuelo de todas las pseudo-psicoterapias, seguido, en segundo lugar, solamente por la Cienciología como el proveedor campeón de afirmaciones falsas y engañosas acerca de la mente, la salud mental y la enfermedad mental. Por ejemplo, en psicoanálisis la esquizofrenia y la depresión no son enfermedades del cerebro, sino trastornos narcisistas. El autismo y otros trastornos cerebrales no son problemas del cerebro sino problemas de la maternidad. Estas enfermedades no requieren tratamiento farmacológico o conductual. Requieren sólo de terapia "hablada". Posiciones similares se dan para la anorexia nerviosa y el síndrome de Tourette (Hines, 1990: 136). ¿Cuál es la evidencia científica para la visión psicoanalítica de estas enfermedades mentales y su tratamiento adecuado? No hay ninguna.
El psicoanálisis moderno puede ser basado en la evidencia , pero la obra de Freud se basó en las impresiones personales e inferencias de trabajo con los pacientes, el suyo y el de otros terapeutas. Esta entrada no hace afirmaciones sobre la eficacia de los tratamientos actuales por parte de los psicoanalistas. Trata de Freud y algunos de sus primeros seguidores.
Freud pensaba que entendía la naturaleza de la esquizofrenia. No es un trastorno cerebral, sino una alteración en el inconsciente causada por sentimientos no resueltos de homosexualidad. Sin embargo, sostuvo que el psicoanálisis no iba a funcionar con esquizofrénicos ya que estos pacientes ignoran la interpretación del terapeuta y por lo tanto son resistentes al tratamiento (Dolnick 1998: 40). Más tarde, los psicoanalistas dirían, con igual certeza e igual falta de la evidencia científica, que la esquizofrenia está causada por la asfixia de la maternidad. En 1948, Frieda Fromm-Reichmann, por ejemplo, dio a luz a la palabra "madre esquizofrenógena", la madre en cuya mala maternidad está la causa de que su hijo se convierta en esquizofrénico (ibíd. 94). Otros analistas antes de que ella habían apoyado la idea con anécdotas e intuiciones, y en los siguientes veinte años, muchos más siguieron su ejemplo equivocado.
¿Podría tratar una fractura en la pierna o la diabetes con la terapia de "conversación" o mediante la interpretación de los sueños del paciente? Por supuesto que no. Imagine la reacción si a un diabético se le dijera que su enfermedad se debió a un "conflicto masturbatorio" o a un "erotismo desplazado". Uno tanto podría decirle al paciente que está poseído por los demonios, como darle una explicación psicoanalítica de su enfermedad física o trastorno. El exorcismo de los demonios por el chamán o el sacerdote, el exorcismo de las experiencias de la infancia por el psicoanalista: ¿cuál es la diferencia? ¿Por qué iba alguien a seguir manteniendo que los trastornos neuroquímicos físicos o de otro tipo son causados por experiencias traumáticas sexuales en la infancia reprimidas o sublimadas o por las fantasías de deseo? Probablemente por la misma razón que los teólogos no renuncian a sus complejos sistemas de pensamiento frente a la abrumadora evidencia de que sus sistemas de creencias no son más que enormes telarañas metafísicas. Consiguen una gran cantidad de fortalecimiento institucional de sus roles socialmente creados y de sus ideas, la mayoría de las cuales no son capaces de ser sometidas a pruebas empíricas. Si sus ideas no pueden ser probadas, no pueden ser refutadas. Lo que no puede ser refutado, y también cuenta con el respaldo de una poderosa institución o establishment, puede continuar durante siglos como respetable y válido, independientemente de su vacío fundamental, su falsedad, o su capacidad para hacer daño.
El concepto fundamental del psicoanálisis es la noción de la mente inconsciente como un reservorio de recuerdos reprimidos de acontecimientos traumáticos que constantemente influyen en el pensamiento consciente y la conducta. No existe evidencia científica de esta noción de represión inconsciente, aunque hay amplia evidencia de que el pensamiento consciente y el comportamiento están influenciados por recuerdos y procesos no conscientes. Y existen abundantes pruebas de que el abuso infantil, sexual o de otro tipo, puede afectar seriamente el bienestar mental y físico de una persona. También hay amplia evidencia de que no todo el que es abusado sexualmente al crecer tiene problemas psicológicos o mentales.
En relación con estos cuestionables supuestos del psicoanálisis hay dos métodos igualmente cuestionables para la investigación de los supuestos recuerdos ocultos en el inconsciente: la asociación libre y la interpretación de los sueños. Ninguno de ambos métodos es capaz de formulación científica precisa o pruebas empíricas sin ambigüedades.
La investigación científica sobre cómo funciona la memoria no es compatible con el concepto psicoanalítico de la mente inconsciente como un depósito de recuerdos reprimidos sexuales y traumáticos de la infancia o en la edad adulta. Hay, sin embargo, amplia evidencia de que hay un tipo de memoria de la que no somos conscientes, sin embargo, que se recuerda. Los científicos se refieren a este tipo de memoria como la memoria implícita. Hay amplia evidencia de que para tener recuerdos se requiere un amplio desarrollo de los lóbulos frontales, que los lactantes y niños pequeños no tienen. Además, los recuerdos deben ser codificados para que sea duraderos. Si la codificación está ausente, va a seguir la amnesia, como en el caso de muchos de nuestros sueños. Si la codificación es débil, los recuerdos fragmentados e implícitos pueden ser todo lo que queda de la experiencia original. Por lo tanto, la probabilidad de los recuerdos infantiles de abuso, o de cualquier otra cosa para esa materia, es cercano a cero. Recuerdos implícitos de malos tratos se producen, pero no bajo las condiciones que se supone que serán la base para la represión. Memorias implícitas de malos tratos se producen cuando una persona pierde el conocimiento durante el ataque y no se puede codificar la experiencia muy profundamente. Por ejemplo, una víctima de violación no podía recordar haber sido violada. El ataque tuvo lugar en un camino de ladrillos. Las palabras “camino” y “ladrillos” seguían apareciendo en su mente, pero no asociadas a la violación. Ella se molestó mucho cuando se regresó de nuevo a la escena de la violación, aunque no recordaba lo que había sucedido allí (Schacter: 232). Es poco probable que la hipnosis , la libre asociación, o cualquier otro método terapéutico pueda ayudar a la víctima a recordar con exactitud lo que le pasó. Ella no tiene la memoria explícita, porque no era capaz de codificar profundamente el trauma debido a la ferocidad del ataque, que provocó la pérdida de la conciencia. Todo lo que un psicoanalista o de otro terapeuta de la memoria reprimida puede hacer es crear un falso recuerdo de esta víctima, abusando de ella una vez más.
Esencialmente relacionada con la visión psicoanalítica de la represión, está la suposición de que el tratamiento de los padres a los niños, especialmente la maternidad, es la fuente de muchos, si no la mayoría, de los problemas de los adultos que van desde trastornos de la personalidad a los problemas emocionales en las enfermedades mentales. No hay duda de que si los niños son tratados con crueldad durante la infancia, su vida como adultos se verá profundamente influenciada por dicho trato. Hay un gran salto conceptual desde este hecho a la idea de que todas las experiencias sexuales en la infancia puede causar problemas en su vida posterior, o que todos los problemas en su vida posterior, incluyendo los problemas sexuales, se deben a experiencias de la infancia. La evidencia científica de estas nociones es insuficiente.
En muchos sentidos, la terapia psicoanalítica se basa en una búsqueda de lo que probablemente no existe (los recuerdos reprimidos de infancia), una suposición que es probablemente falsa (que las experiencias de la infancia causan los problemas del paciente) y una teoría terapéutica que casi no tiene probabilidad de ser correcta (que traer los recuerdos reprimidos de la conciencia es esencial para la curación). Por supuesto, esto es sólo la base de un elaborado conjunto de conceptos que suenan científicos que pretenden explicar los profundos misterios de la conciencia y el comportamiento. Pero si la base es ilusoria, ¿cuál podría ser el futuro de esta ilusión?
Hay algunas cosas buenas, sin embargo, que se han producido a partir del método del psicoanálisis desarrollado por Sigmund Freud hace un siglo en Viena. Freud debería ser considerado como uno de nuestros más grandes benefactores aunque sólo sea porque fue pionero en el deseo de comprender a aquellos cuya conducta y pensamientos cruzan los límites de las convenciones establecidas por la civilización y las culturas. Si ya no es elegante condenar y ridiculizar a las personas con trastornos de la conducta o el pensamiento se debe en gran parte a la tolerancia promovida por el psicoanálisis. Además, cualquiera que sea la intolerancia, la ignorancia, la hipocresía y la mojigatería que se mantenga con respecto a la comprensión de nuestra naturaleza y comportamiento sexual no se puede culpar a Freud. Los psicoanalistas no honran a Freud a ciegas adhiriéndose a las doctrinas de su maestro en esta o cualquier otra área. Por último, como el psiquiatra Anthony Storr lo expresó: "la técnica de Freud de escuchar a las personas en dificultades durante largos períodos en vez de darles órdenes o consejos ha sido la base de las formas más modernas de psicoterapia, con beneficios tanto para los pacientes como para los profesionales" (Storr, 1996: 120).
Sigmund Freud (1856-1939) es considerado el padre del psicoanálisis, el cual es posiblemente el abuelo de todas las pseudo-psicoterapias, seguido, en segundo lugar, solamente por la Cienciología como el proveedor campeón de afirmaciones falsas y engañosas acerca de la mente, la salud mental y la enfermedad mental. Por ejemplo, en psicoanálisis la esquizofrenia y la depresión no son enfermedades del cerebro, sino trastornos narcisistas. El autismo y otros trastornos cerebrales no son problemas del cerebro sino problemas de la maternidad. Estas enfermedades no requieren tratamiento farmacológico o conductual. Requieren sólo de terapia "hablada". Posiciones similares se dan para la anorexia nerviosa y el síndrome de Tourette (Hines, 1990: 136). ¿Cuál es la evidencia científica para la visión psicoanalítica de estas enfermedades mentales y su tratamiento adecuado? No hay ninguna.El psicoanálisis moderno puede ser basado en la evidencia , pero la obra de Freud se basó en las impresiones personales e inferencias de trabajo con los pacientes, el suyo y el de otros terapeutas. Esta entrada no hace afirmaciones sobre la eficacia de los tratamientos actuales por parte de los psicoanalistas. Trata de Freud y algunos de sus primeros seguidores.
Freud pensaba que entendía la naturaleza de la esquizofrenia. No es un trastorno cerebral, sino una alteración en el inconsciente causada por sentimientos no resueltos de homosexualidad. Sin embargo, sostuvo que el psicoanálisis no iba a funcionar con esquizofrénicos ya que estos pacientes ignoran la interpretación del terapeuta y por lo tanto son resistentes al tratamiento (Dolnick 1998: 40). Más tarde, los psicoanalistas dirían, con igual certeza e igual falta de la evidencia científica, que la esquizofrenia está causada por la asfixia de la maternidad. En 1948, Frieda Fromm-Reichmann, por ejemplo, dio a luz a la palabra "madre esquizofrenógena", la madre en cuya mala maternidad está la causa de que su hijo se convierta en esquizofrénico (ibíd. 94). Otros analistas antes de que ella habían apoyado la idea con anécdotas e intuiciones, y en los siguientes veinte años, muchos más siguieron su ejemplo equivocado.
¿Podría tratar una fractura en la pierna o la diabetes con la terapia de "conversación" o mediante la interpretación de los sueños del paciente? Por supuesto que no. Imagine la reacción si a un diabético se le dijera que su enfermedad se debió a un "conflicto masturbatorio" o a un "erotismo desplazado". Uno tanto podría decirle al paciente que está poseído por los demonios, como darle una explicación psicoanalítica de su enfermedad física o trastorno. El exorcismo de los demonios por el chamán o el sacerdote, el exorcismo de las experiencias de la infancia por el psicoanalista: ¿cuál es la diferencia? ¿Por qué iba alguien a seguir manteniendo que los trastornos neuroquímicos físicos o de otro tipo son causados por experiencias traumáticas sexuales en la infancia reprimidas o sublimadas o por las fantasías de deseo? Probablemente por la misma razón que los teólogos no renuncian a sus complejos sistemas de pensamiento frente a la abrumadora evidencia de que sus sistemas de creencias no son más que enormes telarañas metafísicas. Consiguen una gran cantidad de fortalecimiento institucional de sus roles socialmente creados y de sus ideas, la mayoría de las cuales no son capaces de ser sometidas a pruebas empíricas. Si sus ideas no pueden ser probadas, no pueden ser refutadas. Lo que no puede ser refutado, y también cuenta con el respaldo de una poderosa institución o establishment, puede continuar durante siglos como respetable y válido, independientemente de su vacío fundamental, su falsedad, o su capacidad para hacer daño.
El concepto fundamental del psicoanálisis es la noción de la mente inconsciente como un reservorio de recuerdos reprimidos de acontecimientos traumáticos que constantemente influyen en el pensamiento consciente y la conducta. No existe evidencia científica de esta noción de represión inconsciente, aunque hay amplia evidencia de que el pensamiento consciente y el comportamiento están influenciados por recuerdos y procesos no conscientes. Y existen abundantes pruebas de que el abuso infantil, sexual o de otro tipo, puede afectar seriamente el bienestar mental y físico de una persona. También hay amplia evidencia de que no todo el que es abusado sexualmente al crecer tiene problemas psicológicos o mentales.
En relación con estos cuestionables supuestos del psicoanálisis hay dos métodos igualmente cuestionables para la investigación de los supuestos recuerdos ocultos en el inconsciente: la asociación libre y la interpretación de los sueños. Ninguno de ambos métodos es capaz de formulación científica precisa o pruebas empíricas sin ambigüedades.
La investigación científica sobre cómo funciona la memoria no es compatible con el concepto psicoanalítico de la mente inconsciente como un depósito de recuerdos reprimidos sexuales y traumáticos de la infancia o en la edad adulta. Hay, sin embargo, amplia evidencia de que hay un tipo de memoria de la que no somos conscientes, sin embargo, que se recuerda. Los científicos se refieren a este tipo de memoria como la memoria implícita. Hay amplia evidencia de que para tener recuerdos se requiere un amplio desarrollo de los lóbulos frontales, que los lactantes y niños pequeños no tienen. Además, los recuerdos deben ser codificados para que sea duraderos. Si la codificación está ausente, va a seguir la amnesia, como en el caso de muchos de nuestros sueños. Si la codificación es débil, los recuerdos fragmentados e implícitos pueden ser todo lo que queda de la experiencia original. Por lo tanto, la probabilidad de los recuerdos infantiles de abuso, o de cualquier otra cosa para esa materia, es cercano a cero. Recuerdos implícitos de malos tratos se producen, pero no bajo las condiciones que se supone que serán la base para la represión. Memorias implícitas de malos tratos se producen cuando una persona pierde el conocimiento durante el ataque y no se puede codificar la experiencia muy profundamente. Por ejemplo, una víctima de violación no podía recordar haber sido violada. El ataque tuvo lugar en un camino de ladrillos. Las palabras “camino” y “ladrillos” seguían apareciendo en su mente, pero no asociadas a la violación. Ella se molestó mucho cuando se regresó de nuevo a la escena de la violación, aunque no recordaba lo que había sucedido allí (Schacter: 232). Es poco probable que la hipnosis , la libre asociación, o cualquier otro método terapéutico pueda ayudar a la víctima a recordar con exactitud lo que le pasó. Ella no tiene la memoria explícita, porque no era capaz de codificar profundamente el trauma debido a la ferocidad del ataque, que provocó la pérdida de la conciencia. Todo lo que un psicoanalista o de otro terapeuta de la memoria reprimida puede hacer es crear un falso recuerdo de esta víctima, abusando de ella una vez más.
Esencialmente relacionada con la visión psicoanalítica de la represión, está la suposición de que el tratamiento de los padres a los niños, especialmente la maternidad, es la fuente de muchos, si no la mayoría, de los problemas de los adultos que van desde trastornos de la personalidad a los problemas emocionales en las enfermedades mentales. No hay duda de que si los niños son tratados con crueldad durante la infancia, su vida como adultos se verá profundamente influenciada por dicho trato. Hay un gran salto conceptual desde este hecho a la idea de que todas las experiencias sexuales en la infancia puede causar problemas en su vida posterior, o que todos los problemas en su vida posterior, incluyendo los problemas sexuales, se deben a experiencias de la infancia. La evidencia científica de estas nociones es insuficiente.
En muchos sentidos, la terapia psicoanalítica se basa en una búsqueda de lo que probablemente no existe (los recuerdos reprimidos de infancia), una suposición que es probablemente falsa (que las experiencias de la infancia causan los problemas del paciente) y una teoría terapéutica que casi no tiene probabilidad de ser correcta (que traer los recuerdos reprimidos de la conciencia es esencial para la curación). Por supuesto, esto es sólo la base de un elaborado conjunto de conceptos que suenan científicos que pretenden explicar los profundos misterios de la conciencia y el comportamiento. Pero si la base es ilusoria, ¿cuál podría ser el futuro de esta ilusión?
Hay algunas cosas buenas, sin embargo, que se han producido a partir del método del psicoanálisis desarrollado por Sigmund Freud hace un siglo en Viena. Freud debería ser considerado como uno de nuestros más grandes benefactores aunque sólo sea porque fue pionero en el deseo de comprender a aquellos cuya conducta y pensamientos cruzan los límites de las convenciones establecidas por la civilización y las culturas. Si ya no es elegante condenar y ridiculizar a las personas con trastornos de la conducta o el pensamiento se debe en gran parte a la tolerancia promovida por el psicoanálisis. Además, cualquiera que sea la intolerancia, la ignorancia, la hipocresía y la mojigatería que se mantenga con respecto a la comprensión de nuestra naturaleza y comportamiento sexual no se puede culpar a Freud. Los psicoanalistas no honran a Freud a ciegas adhiriéndose a las doctrinas de su maestro en esta o cualquier otra área. Por último, como el psiquiatra Anthony Storr lo expresó: "la técnica de Freud de escuchar a las personas en dificultades durante largos períodos en vez de darles órdenes o consejos ha sido la base de las formas más modernas de psicoterapia, con beneficios tanto para los pacientes como para los profesionales" (Storr, 1996: 120).
martes, 28 de febrero de 2012
Psicoterapias de ciencia ficción

Me disponía a ir al trabajo cuando me encontré con un papel en el parabrisas de mi coche. "¿Será una multa...?". No, señoras y señores, era un anuncio de otra de las muchas pseudoterapias basura que cuentan con popularidad decepcionante (sobre la racionalidad del género humano) así como con la denodada dedicación y la inagotable energía de sus adeptos, que, caiga quien caiga y cueste lo que cueste, y contra cualquier evidencia que se les pueda poner delante, la defenderán hasta el fin.
El panfleto en cuestión mostraba la cara de un brillante e importante físico ya fallecido, Albert Einstein, junto a una frase entre comillas (entendible para cualquiera como que él era el autor de la misma): "Nosotros sólo utilizamos el 10% de nuestra potencia mental"... vaya, y yo aquí, sin enterarme, hay que ver... Sobra decir que Einstein jamás dijo algo semejante, pero estamos en el "todo vale" de las pseudopsicologías, que le tienen gran apego al criterio de autoridad, y claro, si lo dijo X, entonces debe ser verdad, no hace falta pensar más, X lo dijo, ¿qué más quieres? Lástima que Einstein fuera demasiado inteligente, si no, está claro que se habría sumado a la causa de los que manipulan su imagen. Leí hace un tiempo en un blog un argumento sobre esto del 10% que no deja de ser interesante: "No hay ningún ser humano que haya sufrido importantes daños cerebrales y siga tan ancho, cuando eso es lo que debería pasar en muchos casos si el 90% de nuestro cerebro fuera inútil. Nadie conoce a una persona con daños cerebrales a la que el médico haya dicho: “No se preocupe; la parte afectada es una que usted no utilizaba”.
Se trata de publicidad de la Terapia Dianética, elemento histórico de lo que actualmente se llama Cienciología. Para quien no lo sepa, en la década de 1950 un escritor estadounidense de cuentos de ciencia ficción decidió inventar (o "descubrir") una nueva pseudopsicoterapia, a la que bautizó como Dianética. Recurrió a la revista Astounding Science-Fiction, que normalmente publicaba relatos breves de género fantástico, para lanzar su primer artículo-ensayo sobre el tema: Dianetics: The Evolution of a Science (anunciado en la portada de la revista como Dianetics: A new science of the mind). El pastel propuesto por Hubbard, el autor del que hablo, tiene singulares ingredientes: un poco de psicoanálisis, un poco de espíritu romántico, un poco de parapsicología, un poco de filosofía, y un poco de ciencia ficción. Descarta, por contra, las disciplinas científicas, al considerarlas un fracaso, siendo la Dianética la nueva ciencia destinada a alumbrar a la humanidad. Como muchas otras de este tipo considera que las enfermedades físicas y neurológicas tienen un origen evidente e indiscutiblemente psicológico. ¿Qué investigaciones habían dado lugar a todo el proyecto? Hubbard afirmaba haber hecho numerosos estudios, pero en ningún momento son documentados, ni de hecho existe constancia de ellos, pese a las afirmaciones en sentido contrario de sus acólitos. Como recordaba Carl Sagan en su libro Cerebro de Broca (1979), parece ser que Hubbard inventó su credo “en una sola noche tras una apuesta según la cual tenía que hacer lo mismo que Freud, inventarse una religión y ganarse la vida con ella”. Los paralelismos entre dianética y psicoanálisis van más allá de la frase de Sagan. La manera de defenderse que tienen los adeptos de ambas pseudociencias es sorprendentemente similar: 1) afirmar que si no te has leídos todas las obras de Hubbard/Freud y la de todos sus adeptos, no tienes derecho a hablar sobre sus diarreas mentales, 2) si aun habiendo leído toda su obra sigues considerando que se trata de cuentos de hadas, entonces es que no la has entendido, vuélvela a leer hasta que opines que es lo mejor que le ha ocurrido a la Humanidad en los últimos tres o cuatro milenios (¡por lo menos!) y te conviertas a su fe, 3) si te muestras demasiado resistente pese a los dos pasos anteriores, es obvio que entras en alguna de las categorías diagnósticas de ambas pseudociencias como sujeto enfermo, 4) si alguien acusa de fraude a su pseudociencia con datos, su respuesta suele ser negar la evidencia con argumentos como "no. Mire, no. De fraude, nada de nada. Y por citar a alguien que trata de denostar inútilmente la figura de Freud, podría Vd. habernos recordado el reciente libro de Onfray" (respuesta de un adepto al psicoanálisis ante la exposición de varios casos de fraude y manipulación de datos por parte de Freud) y/o distractores, además de concederle poderes mesiánicos y/o proféticos a su decrépito Maestro de turno ("ya se adelantó Freud, “mis estudios no serán admitidos hasta dentro de muchos años”, siglos diría yo"), 5) si finalmente, alguno acierta a abrir los ojos y ver las evidencias que se les plantean (bastante extraño, porque están blindadísimos) entonces te sueltan un discurso post-moderno sobre la relatividad moral y cultural de las ciencias y el valor de la verdad y el conocimiento como concepto filosófico, etc., llegando a la conclusión de que ni es ciencia, ni para nada lo necesita, porque están "más allá de la subjetividad de la ciencia". Parafraseando a Einstein "cuando miro al infinito veo mi nuca". Otros llegan a afirmar que si no has experimentado los "beneficios" de estas pseudopsicoterapias, tampoco tienes conocimiento de causa sobre su validez, siendo, en última instancia, su no funcionamiento, culpa del sujeto que se somete al mismo. Como dicen los adeptos dianéticos: "Todos los movimientos nuevos se han enfrentado en alguna ocasión a la persecución y a la incomprensión." Una última argumentación se refiere a los premios o las personalidades que han militado en su pseudociencia. Así suele ser habitual, en la parapsicología, citar al premio Nobel Charles Robert Richet, en el psicoanálisis las distinciones otorgadas a Freud por algunas instituciones, o en la dianética "miles de premios y reconocimientos" de Hubbard. Al parecer nadie se acuerda de otro premio Nobel, António Egas Moniz. En fin, no hay mejor ciego que el que no quiere ver...
La "nueva ciencia" propuesta pronto adquirió cierta popularidad entre algunos escritores del mismo género, quienes la incorporaron a sus relatos espaciales. En la imagen que acompaña a este párrafo, puede verse publicidad del libro que siguió inmediatamente en el tiempo al artículo antes referido, Dianetics: The Modern Science of Mental Health, aparecida también en Astounding Science-Fiction. En la parte de abajo, publicidad de su tocaya, el psicoanálisis. Voy a intentar explicarla brevemente sin aburrir al lector: Hubbard afirma la existencia de tres divisiones en la mente: lo consciente o "mente analítica", el subconsciente o "mente reactiva", y la mente somática. El propósito de la Terapia Dianética es eliminar la "mente reactiva" ya que es la fuente de todos los problemas de salud física y mental. El procedimiento para conseguir esto es llamado "auditación", en el que el terapeuta ("auditor") realiza una serie de preguntas al sujeto ("preclear"), el cual debe permanecer sentado o acostado y con los ojos cerrados y sujetando un "e-meter" (un rústico polígrafo). Cuando el sujeto reacciona a una pregunta con variaciones de la conductancia de la piel, el "auditor" asume que ha localizado un "engrama" o lo que es lo mismo, una experiencia dolorosa del pasado del "preclear", las cuales creen que es causa de la "mente reactiva". Hablando en detalle sobre ella, se "descarga el engrama", con lo que el sujeto pasa a quedar sano como una pera, ¿si? ¡NO! Porque hay muchos más "engramas" por "descargar", así que a seguir ahí, de hecho esas experiencias dolorosas se pueden remontar hasta el estado embrionario, y ya se sabe, que lo que pasa en el vientre materno es lo peor de todo. Una vez "descargados" todos, no solo se está más sano, sino que además se puede alcanzar la inmortalidad (no, no me he equivocado al escribir). En fin, no me extenderé en demasía porque volveré a tratar esta magnífica fuente de sorpresas estupidizantes en posteriores post.
En la foto de la derecha podemos ver a Hubbard a edad ya avanzada, a punto de alcanzar la inmortalidad. Por lo visto no se aplicaba a sí mismo la Terapia Dianética, está claro...Con el tiempo, se han generado escisiones, disidencias y nuevas interpretaciones de la idea original, como los grupos Free Zone que proliferan en EE.UU. o como el Grupo Elron, que hace de las suyas en Chile, donde promueve las terapias de "Psicoauditación" y de "Psicointegración". Para que veamos lo puestos que están estos chicos, en sus páginas podemos leer: "Es absurda cualquier comparación entre Cienciología y el tema que se conoce como psicología.", hasta aquí bien, y de hecho, ¡menos mal!, "La psicología antigua, como la que inició Santo Tomás de Aquino y que muchos autores posteriores ampliaron, se vio gravemente interrumpida en 1879 por un tal profesor Wundt, un marxista de la Universidad de Leipzig, en Alemania.", bueno, no sé cómo me aguanto en la silla mientras escribo esto porque a punto he estado de caerme al suelo. Cierto, "Este hombre concibió que el ser humano era un animal sin alma", a eso se le llama dejar atrás la leyenda y empezar con la ciencia, cosa que a ellos les provoca gran rechazo, pero aun hay más: "Este tema, la psicología de Wundt, se convirtió en norma, principalmente por la indiferencia o falta de conocimiento de las personas que dirigían las universidades." Bueno, semejante lectura requiere de su tiempo para poder digerirla. Sobra decir que Wundt es una de las figuras más destacadas y uno de los pilares históricos de la Psicología como ciencia experimental, alguien quien no puede, por lo menos en mí, despertar sino respeto e incluso admiración, pero no en ellos, porque cuentan con la mitología pseudocientífica de Hubbard, que "A diferencia de la pseudo-psicología de Wundt, no tiene aspiraciones políticas. Cienciología no enseña el materialismo dialéctico bajo el encabezado de "psicología"" Demasiado para el cuerpo...
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