Tan olvidada que yo la descubrí gracias a una mediocre película alemana de terror (muy apropiado) de 2004 llamada Tears of Kali. Al parecer nadie recuerda al "notable" Janov, pionero, adelantado, revolucionario y blablablá... (para leer algunas de las babas caídas en su honor, véase http://elpais.com/diario/1984/04/11/opinion/450482417_850215.html). El incomprendido Janov fue muy criticado por actuar más como un vendedor que como un científico, lo cual no es de extrañar, efectuando afirmaciones exageradas sobre su producto y comportándose como el sumo sacerdote de un nuevo culto religioso. Al parecer quería convertirse en un nuevo Hubbard, o en un nuevo Freud, que tanto monta, monta tanto.
Como otras pseudopsicoterapias, la de Janov se alimentó de la fama de algún famosillo del mundo del arte que se avino a ser "tratado". El psicoanálisis tiene a Woody Allen, la dianética tiene a Tom Cruise, y la terapia primal tuvo a John Lennon.
Entre las alucinantes explicaciones de esta ¿terapia? tenemos que un niño que es destetado muy pronto aprende cómo desviar y canalizar sus necesidades reales hacia otras simbólicas, por lo que cuando sea adulto será un empedernido fumador. Inversamente, claro, ante un adulto fumador, ya tenemos una explicación a su conducta. La "represión" freudiana es pieza angular de este pastiche: la verdadera causa de muerte en el mundo no son las enfermedades del corazón, el cáncer o fallos del sistema inmunológico, sino esa fuerza invisible, la "represión". La "represión" es la raíz de las enfermedades, emocionales y físicas.
Como puede verse a poco que le demos un vistazo siquiera superficial, hay muchos lugares comunes en el campo de la pseudopsicología, no solo la tan manida "represión", sino también otros tópicos fantásticos como "el inconsciente". El elemento principal de esta "terapia" es recordar el parto, el "trauma del nacimiento", el cual según Janov es la clave de todos los males, ya que según él afirma, el feto ya recuerda todo. El "trauma de nacimiento" no tratado puede llevar, ya siendo adulto, a la depresión e intentos de suicidio, síndrome de fatiga crónico, ataques de pánico, fobias, paranoias o psicosis. El feto es capaz de registrar, codificar y almacenar dolor antes de nacer, siendo ese dolor lo que hay que liberar, a través de "gritos primales", para quedar fresco y sano como una lechuga.
La Terapia Primal nos promete que después de llevarla a cabo:
• Te volverás consciente de tus mecanismos inconscientes.
• Descubrirás tu naturaleza y tu unicidad.
• Te liberarás de la información inconsciente que cargas de tus padres.
• Se despertará tu energía vital, sintiéndote más fresco y relajado.
• Aprenderás a darte amor a ti mismo.
• Verás a tus padres con su verdadera luz y mejorará tu relación con ellos.
• Te liberarás de las culpas.
• Le regresarás a tus padres lo que no te pertenece, te despedirás y te abrirás a una auténtica dimensión de perdón.
• Mejorará tu relación con tu pareja y con tus hijos; así como con el trabajo y con el dinero.
(http://www.drazamiralopez.com/index.php?option=com_content&view=article&id=62&Itemid=70)
La verdad es que entraría a criticar esta cosa, pero es que no lo necesita, ella sola ya se pone en el lugar que le corresponde... De todas formas, en España tenemos la Asociación Primal, que como el rollo de Janov ya se ha agotado, ahora se ha pasado a las Constelaciones Familiares.