viernes, 22 de junio de 2012

Imbecilidad elevada a la n-ésima potencia

Pego aquí una ensalada de afirmaciones sobre diversas creencias populares entre la población, como "el alma", "Dios" o "el inconsciente [freudiano]":
"Los robots serían seres vivos si el alma no existiera."
"Si no existiera el inconsciente no existiría el efecto placebo."
"El cuerpo está vivo por el alma. Si el alma no existiera, él tendría la vida para existir no más que como un pájaro: no pensarían, se moverían sólo por un tiempo, un tiempo muy corto."
"No se puede negar el inconsciente, y el que va por la vida ignorándolo, vive muerto, poseído por el dominio de los celos y la envidia."
"Si el alma no existiera entonces, no tendríamos esa sutileza de conocer la atmósfera de la emoción, del sentimiento, presentimiento, la esperanza y la misma fe."
"El inconsciente existe porque es la energía que nos enlaza con toda la realidad física y humana."
"Uno de los modos típicamente homosexuales que utiliza el Yo contra la angustia consiste en negar el inconsciente, en controlarlo o someterlo."
"El alma indudablemente existe, ya por el hecho de poder amar a otra persona eso es del alma porque si fuera todo racional no nos apegariamos, todo seria desechable si el alma no existiera."
"Negar el inconsciente bajo el argumento que este no se puede observar es negar lo que ello puede producir: sueño, lapsus, actos fallidos, síntomas."
"Si Dios no existiera no se podría mirar mas allá de los sentidos."
"Los científicos materialistas creen que saben, cuando en realidad de verdad, no saben. No sólo ignoran, sino que es peor, ignoran que ignoran."
"Si no existiera el inconsciente colectivo, el inconsciente no contendría nada más que recuerdos y deseos personales que hemos descuidado o reprimido."
"Dios existe, si Dios no existiera todo lo podría explicar la ciencia, sin embargo hay cosas que no puede explicar la ciencia."

viernes, 15 de junio de 2012

23 años después

Durante mucho tiempo, un texto permaneció en mi memoria asociado al psicoanálisis:
"Tome hojas de papel y durante tres días sucesivos escriba, sin falsedad ni hipocresía de ninguna clase, todo lo que le venga a la cabeza. Escriba lo que opina de sí mismo, de sus mayores, de la guerra de Turquía, de Goethe, del proceso criminal de Fonk, del Juicio Final, de todos aquellos que tienen más autoridad que usted... y cuando hayan pasado esos tres días usted quedará pasmado ante el reguero de novedosos y asombrosos pensamientos que han brotado en su mente."
Lo cierto es que el fragmento no luce el más mínimo interés por el "inconsciente", como pudiera parecer, ni es obra de Freud ni de ninguno de sus acólitos; pertenece a un artículo firmado por el periodista alemán Ludwig Börne y publicado en 1823. El texto al que pertenece el párrafo anterior, que sigue con "...Este es el arte de transformarse en tres días en un escritor original." y que pretende proporcionar un método literario novedoso, una receta para convertirse en un buen escritor y escribir de manera original, lleva por título, oportunamente, "El arte de convertirse en escritor original en tres días" y llegó hasta mí en 1989, cuando yo apenas si era un adolescente, en la que sería la primera noticia que tendría sobre la existencia del psicoanálisis y su universo de ficción. Lo leí en concreto encabezando un artículo en la revista "Muy Interesante" (número 100, septiembre de 1989), revista que en la ingenuidad propia de la edad, pensaba que era de divulgación científica; en ese mismo número se incluía un artículos sobre fantasmas y parapsicología: vamos ciencia pura y dura, de la buena, salta a la vista.

El artículo, señalado en la portada y titulado, "Freud, el explorador de la mente", era un exponente modesto de la freudomanía, un rancio canto a las glorias de la pseudopsicoterapia y a sus leyendas, presentando las heroicas aventuras de Freud en el País del Complejo de Elektra, su genialidad incomparable, su visión preclara y transgresora, la grandeza de su gesta, etc, etc. Vamos, las supercherías de siempre, aderezadas con la desinformación ya tradicional y con el también habitual culto a la personalidad. De hecho, juntar en la misma portada una foto de Isaac Asimov, un retrato de Albert Einstein y la referida alusión al artículo en cuestión es todo un insulto a la inteligencia.

Todo esto me ha traído a la cabeza el lanzamiento reciente de una película: "Un método peligroso" de David Cronenberg (2011), sobre dos pesos pesados de la pseudopsicología, Freud y Jung. Recomiendo sobre la misma un artículo titulado "¿Es el psicoanálisis un fraude intelectual?" y con cuyas opiniones coincido plenamente, que se puede leer aquí: http://findesemana.libertaddigital.com/es-el-psicoanalisis-un-fraude-intelectual-1276239671.html

martes, 12 de junio de 2012

Artículo de interés

Navegando un rato por la red me he encontrado con un artículo firmado por José E. García, psicólogo paraguayo, que tiene bastante interés, aunque desde mi punto de vista se muestra en exceso indulgente a la hora de evaluar el credo de los adeptos a la freudomanía. El artículo original puede ser leído en http://webs.ono.com/barzana/Psicologia/Freud-pseudociencia.html He creado una versión en PDF que se puede descargar desde aquí. Que lo disfrutéis...

martes, 5 de junio de 2012

Encuestas

He estado leyendo un artículo de la Revista Latinoamericana de Psicología (v.38 n.2 Bogotá ago. 2006, se puede consultar en http://pepsic.bvsalud.org/scielo.php?pid=S0120-05342006000200010&script=sci_arttext) con una encuesta realizada a los estudiantes de Psicología de una universidad española, la UNED. Algunos de los datos no dejan de ser de interés. Ante la pregunta ¿Qué autor considera como el más importante en Psicología? la respuesta más frecuente es Wundt. Para ¿Qué obra considera como la más importante en Psicología? nos encontramos con los Principios de psicología de James. En ¿Qué fenómeno (principio, ley, concepto, aparato, procedimiento...) considera como el más importante en Psicología?, el Condicionamiento (30%) seguido (ambos con un 6%) por el Método Experimental y el Cognitivismo y con un 5% la Psicobiología. Y una pregunta explícita preguntando sobre:

"12. El psicoanálisis:
a) Es una disciplina científica.
b) No es, ni puede ser científico; en consecuencia su valor es por lo menos dudoso.
c) No es, ni tiene porqué ser científico, lo cual no le quita nada de su valor.
d) No es todavía científico, pero se halla en proceso de convertirse en científico.
e) Otra respuesta (Indíquela).
Sólo el 1% de los encuestados consideraba que el psicoanálisis es una disciplina científica. El 6% afirmaba que está en proceso de convertirse en ciencia. El 49% afirmaba que no escientífico pero que es valioso, mientras que el 41% informaba contrariamente sobre su cientificidad y su valía."
Otra consulta que me ha llamado la atención es:
"21. De los siguientes grupos de 6 opciones, marque con un (+) las dos que le produzcan más aceptación y con un (-) las dos que le produzcan más rechazo en relación con la Psicología
Escuelas u orientaciones:
A) Cognitivo-conductual.

B) Cognitivismo.

C) Conductismo.
D) Psicoanálisis.
E) Psicología humanista.
F) Psicología socio-cultural."
En la que la orientación cognitivo-conductual obtuvo una puntuación de +62 y el psicoanálisis de –60. La encuesta es ambigua en muchos aspectos, y la Discusión de la misma los señala, pero no deja de ser de interés. No todos los datos son tan positivos y esperanzadores como los mostrados, pero se va avanzando en la dirección correcta.

sábado, 2 de junio de 2012

Inconsciente, subconsciente y otras hierbas

En repetidas ocasiones he expresado mi negativa a aceptar el principal invento freudiano, llamado "el Inconsciente" (freudiano), considerándolo como algo sobre lo que no se puede sino negar su existencia. Voy a extenderme en este post al respecto, dado que es el eje principal del psicoanálisis, el cual se define por sus defensores como el "método de exploración del inconsciente humano". De hecho, entre los feligreses de la fe psicoanalítica está bastante extendida la altisonante consideración de "Freud, Descubridor del Inconsciente". Descubridor del "inconsciente" no fue, porque solo se puede descubrir algo que exista. Por otra parte el concepto de "inconsciente" llevaba ya tiempo en danza, aunque no hay duda que popularizó la creencia en ello. Y ciertamente, podemos recordar que Myers, uno de los primeros "parapsicólogos" ya propuso el concepto de "conciencia subliminal", un precursor, entre muchos, del "Inconsciente" freudiano, aunque en ambos casos podamos rastrear los orígenes de esa inexistente entidad en el pensamiento romántico. Una simple búsqueda con Google (buscaba los términos "el inconsciente no existe") me ha bastado para conocer algunas de las características atribuidas por sus creyentes al mismo: "en el inconsciente no existe la dimensión del tiempo", "en el inconsciente no existe la posibilidad de distinguir la verdad de la ficción afectiva", "el inconsciente no existe sin un sujeto que no es más que corte ubicado en una delicada y sutil letra", "en el inconsciente no existe el temor a la muerte", "para el inconsciente, no existe diferencia entre los deseos y los actos", "en el inconsciente no existe la negación", "en el inconsciente no existe la censura, en el inconsciente se guarda, se esconde".

Todo el psicoanálisis gira en torno a ese supuesto, "el Inconsciente" (freudiano), donde se almacenan "deseos y recuerdos reprimidos". Sin embargo, tras bastantes décadas de existencia del psicoanálisis, se da la circunstancia de que no existe evidencia alguna de que existan memorias "reprimidas" y almacenadas en ese hipotético "Inconsciente" y de que su liberación sea la causa de comportamiento alguno. De hecho, en la búsqueda, lo que he encontrado es que la mayoría de los debates que hacen uso del término son de naturaleza mayormente filosófica. No científica, sino ideológica y mística. Las hipótesis científicas no se prueban por testimonios anecdóticos de alguien diciendo "yo sí tengo inconsciente" o "yo sí tengo alma" o "yo sí he visto un extraterrestre".

De hecho, tampoco es que la "mente trina" de Freud sea particularmente novedosa u original. Dado que se trata de una "propuesta" (aunque sea afirmada como cierta por sus proponentes) de corte filosófico, podemos buscar sus raices en la Filosofía. Nos podemos remontar a Platón y su texto La República. Platón, dentro de la cosmogonía griega, propone un modelo social con una estructura tripartita de clases, empleando como modelo el apetito, espíritu y razón del alma de cada individuo. Los trabajadores correspondían a la "alma apetitiva", movidos por apetitos e instintos básicos o lo que Freud renombraría como "Ello". Los guardianes, vigilantes de la sociedad, formaban el "espíritu" del alma, renombrado por Freud como "Superyo". Los gobernantes eran los representantes de la inteligencia, la racionalidad, apropiados para tomar decisiones para la comunidad, formando el "alma racional", léase el "Yo" de Freud. Vamos, un planteamiento tan novedoso que hasta huele, del tiempo que ya tiene.

Sin embargo, desde hace ya una temporada, los últimos estertores del agonizante engendro, que se hacen llamar cosas como "neuropsicoanálisis" o "psicoanálisis cognitivo" reclaman para Freud, una vez más, el papel de adelantado a su tiempo afirmando de nuevo la existencia de algo llamado "el Inconsciente" (freudiano), lo cual parece favorecido por la tendencia a confundir términos que existe en muchas publicaciones, no hablo ya de las psicoanalíticas, sino incluso de las científicas. Por una parte, tenemos la confusión habitual entre "inconsciente" (sinónimo habitualmente de no consciente) e "inconsciente freudiano" (el complejo artefacto inventado por Freud). Así, es común igualar "inconsciente", adjetivo, a "inconsciente", sustantivo. Y ahí parece radicar una de las principales claves a las que aferrarse para seguir mareando a la gente. La Psicología (principalmente desde la perspectiva cognitiva), entre otros muchos fenómenos, investiga el procesamiento no consciente de información. Adjetivo. La Psicología también estudia otros tópicos como el aprendizaje encubierto (aprendizaje no consciente), etc. Esta diferencia, bastante obvia y con muchas implicaciones, parece pasar desapercibida para sus creyentes, que en una rápida lectura de los textos producidos por la psicología cognitiva, equiparan ambos términos.

Así, el objeto del psicoanálisis es "el Inconsciente" (freudiano), llegando algunos a considerar a la creación de Freud la "psicología del Inconsciente". ¿Puede existir algo semejante? ¿una ciencia del "inconsciente" (freudiano)? Por supuesto, tanto como una "astronomía de la Tetera de Rusell" (véase http://es.wikipedia.org/wiki/Tetera_de_Russell), dedicada a calcular los movimientos orbitales de ese objeto, tan real como el del psicoanálisis, o una "biología del dragón de Sagan" (para saber más sobre ese bicho, véase http://www.historiasdelaciencia.com/?p=235) y del "Unicornio rosa invisible" (http://es.wikipedia.org/wiki/Unicornio_rosa_invisible), las tres "disciplinas" tienen como objetivo de estudio algo inexistente salvo para sus patrocinadores y creyentes. De hecho, no hay tanta distancia hasta llegar a la Teología. El famoso psiquiatra anti-psiquiatría Tomas Szasz afirma en su ensayo El segundo pecado (1992) que "Actualmente, el psicoanálisis funciona como una religión disfrazada de ciencia y método de tratamiento. Del mismo modo que Moisés recibió las Leyes de Dios de Jehová, a quien, según él, tenía acceso especial, Freud recibió las Leyes de la Psicología del Inconsciente, al que, también según él, tenía acceso especial".

Como dicen en esta crítica al último ensayo de Onfray (http://www.academiaeditorial.com/web/freud-el-crepusculo-de-un-idolo/):
"Inconsciente es el nombre que el siglo XX da a la Metafísica tradicional, merced a la seducción poética y retórica del psicoanálisis. Tras el inconsciente, y en el inconsciente mismo, no hay nada. El inconsciente no existe. Es un mito. Se trata de un sueño freudiano, compartido por infinitos sofistas, como Lacan, quienes le han sacado un partido y una rentabilidad populista y académica desorbitante, la cual no prueba ni de lejos la validez ilusoria de tales “teorías”, sino el poder de seducción de sus discursos y metáforas, es decir, la ignorancia espectacular e histórica de generaciones y generaciones de profesionales de las denominadas “ciencias humanas”, auténticos tratantes de una suerte de ocultismo académico y sofisticado."

Se puede decir más alto, pero creo que queda suficientemente claro:
"El inconsciente es una auténtica fantasmagoría metafísica y retórica, además de altamente poética, esgrimida por la retórica freudiana, con objeto de someter a la totalidad del género humano a una suerte de dependencia insuperable procedente de una realidad todopoderosa e incontrolable, la cual, lejos de ser divina y trascendente, resulta ser muy humana y muy inmanente, y, al contrario que todo dios, resistente a cualquier posible negación, so pena de ser acusado —el nihilista que se atreva a negarlo— de incredulidad, ignorancia o enfermedad represiva de variado género y pelaje."
No hace sino unos cinco años, un par de psicoanalistas publicaron un libro en el que reconocían la vacuidad de su supuesto objeto de estudio, explicando que en su libro se “rebate la posibilidad de existencia del inconsciente” y “lo reduce a un mito”, exponiendo que la existencia del inconsciente siempre ha sido “una creencia”, podemos leer una entrevista a los autores en http://centesimomono.blogspot.com.es/2007/07/el-inconsciente-no-existe.html

En fin. Religión, dioses, ángeles, almas y poderes. Más de lo mismo de siempre.

martes, 29 de mayo de 2012

Más de memos

Ale, me voy a despachar brevemente con una idiotez que seguro que hará, por su cientificidad, las delicias de los freudianos: la "morfopsicología". No sabía de su existencia pero gracias al COP y sus cursos (¿veis como sí que sirve para algo?) me he enterado: http://www.foropir.es/foropir/viewtopic.php?f=4&t=21501&sid=d869959a5f53482fb3da56b3cd4ccad5

Y es que, lo que al COP se le escape... Podemos saber más de semejante maravilla leyendo http://blogs.elcorreo.com/magonia/2012/02/02/periodismo-gilipollas-susanna-griso-cree-que-la-personalidad-se-refleja-en-las-huellas-dactilares/ donde se cita a un programa televisivo en el que las apariciones de la "morfopsicología" se han multiplicado en los últimos tiempos o también, referido a otros notables medios de comunicación, en http://magufos.com/921/morfopsicologia-en-quot-tiempo-quot-cuestion-de-echarle-cara

Al parecer, el invento, que pretende establecer correlaciones entre las características de la cara de una persona y su perfil psicológico, se lo debemos al médico y psiquiatra francés Louis Corma (a la derecha, en la foto). Hay que ver la de cosas valiosas que le debemos a la psiquiatría: el psicoanálisis, la morfopsicología, la lobotomía... El bueno de Corman cuenta también con algunos ensayos (L'éducation éclairée par la psychanalyse, 1973; L'interprétation dynamique en psychologie, 1974; Narcissisme et frustration d'amour, 1975) que no sé por qué, me hacen sospechar que este hombre era, ante todo, un buen investigador científico, de los que ya no quedan, al menos tan científico como Sigmund Freud o la Bruja Lola (¡o más!).

En fin. Sin comentarios...

lunes, 28 de mayo de 2012

Ética del timo(análisis) en América

Ya comenté algo relacionado en un post anterior sobre los estrechos vínculos entre psicoanálisis y dictaduras europeas. Al respecto también se puede leer http://psiquiatriaforense.wordpress.com/psiquiatria-y-nazismo-prologo-de-juan-carlos-volnovich/. De este último texto, extenso, entresaco algunos párrafos que resultan de interés:
[...] Marie Langer publicó la denuncia que de Leao Cabernite hizo Helena Besserman Viana. En aquella época, Leao Cabernite era el Presidente de la Asociación Psicoanalítica de Río de Janeiro y era, además, el analista didáctico del candidato psicoanalista Amilcar Lobo Moreira, teniente de la policía militar y torturador al servicio de la dictadura brasilera. En su momento, junto a la denuncia [...], Marie Langer y Armando Bauleo enviaron copias de la misma a la I.P.A., a la Asociación Psicoanalítica Argentina y a la Sociedad Psicoanalítica de París.
Y aun más:
En el Congreso Internacional de Psicoanálisis de Jerusalén, 1977, el Dr Walter Briehl, de Los Angeles, propuso que la IPA se pronunciara públicamente contra la violación de los Derechos Humanos en la Argentina, pero la IPA jamás lo hizo. En general, ante el terrorismo de estado en América Latina, la IPA eligió el silencio y la prudencia.
La verdad es que ha sido toda una sorpresa, al investigar sobre la Asociación Psicoanalítica de Río de Janeiro, también llamada Sociedade Psicanalitica do Rio de Janeiro (SPRJ), aceptada en el seno de la Iglesia PsicoAnalítica (IPA) en 1955, encontrarme con que había sido fundada por Kemper Werner, del que ya hablamos en un post anterior, psicoanalista bien avenido con el régimen nacionalsocialista alemán y que se había declarado favorable a las tesis nacionalsocialistas. Miembro, primero de la Deutsche Psychoanalytische Gesellschaft (o Asociación Psicoanalítica Alemana) y después, ya bajo el régimen de Hitler, director del Instituto Alemán de Investigación Psicológica y Psicoterapia, en el que se integraron también otros numerosos psicoanalistas alemanes, puesto desde el que participó en la aplicación de la política de selección inaugurada por el Tercer Reich, que consistía en enviar a la muerte a los sujetos que presentaban "anomalías psíquicas".

A la derecha podemos ver una fotografía de Amilcar Lobo Moreira da Silva, médico, miembro de la SPRJ y candidato a psicoanalista bajo la supervisión de Leao Cabernite, por aquel entonces presidente de la SPRJ. La foto la he sacado de internet, espero que no sea otra persona con el mismo nombre.

El tema parece escocer en las delicadas pieles psicoanalíticas, si atendemos que no son una ni dos las páginas dedicadas a la empanadilla mental de Freud que se hacen eco de ello, para muestra, http://blogsdelagente.com/hagaalma/2012/04/22/en-america-del-sur/. Por otra parte, en el muy interesante blog de Michel Onfray (en http://onfray.over-blog.com/) podemos encontrar algunos artículos que no tienen desperdicio. Pongo a continuación la traducción del artículo que se puede leer en http://onfray.over-blog.com/article-une-note-de-lecture-de-jacques-van-rillaer-58753592.html que recoge un texto de Jacques Van Rillaer y que trata sobre todo de los regímenes totalitarios suramericanos y sus relación con el psicoanálisis. La traducción la hemos hecho a medias el señor Google y yo. Espero no haber cometido demasiadas pifias, creo que más o menos se puede leer. Para las notas a pie de página, remito al artículo original.



El psicoanálisis y la dictadura pueden hacer buena mezcla

Jacques Van Rillaer

¿Podemos creer a la Sra. Roudinesco cuando escribe: "La enseñanza y la práctica del psicoanálisis fue prohibida en todas partes y siempre por todos los poderes dictatoriales [...] Varios representantes [del psicoanálisis] fueron perseguidos, asesinados, torturados, debido a sus ideas"? [1]

La Sra. Roudinesco con mucho gusto da referencias, excepto por supuesto cuando fantasea. En el artículo en el que hizo las declaraciones anteriores, no proporciona ni un solo nombre de un psicoanalista exterminado o torturado por sus ideas psicoanalíticas. Sería difícil de encontrar.

Al usar las palabras "en todas partes" y "siempre" para hablar de las dictaduras, la Sra. Roudinesco olvida o ignora lo que escribió cinco años antes: "Las dictaduras militares no han impedido la expansión del psicoanálisis en América Latina (especialmente Brasil y Argentina)" [2]. De hecho, el psicoanálisis sobrevivió en la Alemania nazi por arianizante. Michel Onfray recordó algunos hechos básicos acerca de esto [3]. Podemos aprender acerca de los detalles en varias publicaciones, incluyendo el trabajo de Geoffrey Cocks Psychotherapy in the Third Reich (Transaction publishers, 1997, 2 nd ed., 461 p.), traducido al francés dentro de una colección freudiana (La psychothérapie sous le III° Reich. L'institut Göring. Les Belles Lettres, Coll. Confluents psychanalytiques, 1987).

En Argentina, durante los períodos de dictadura, el psicoanálisis no sólo ha sido tolerado, sino que incluso estuvo al servicio del poder. Esto es lo que muestra claramente el impresionante trabajo de un historiador argentino, Mariano Plotkin, Doctor en Historia por la Universidad de Berkeley. El libro fue publicado en inglés por la Universidad de Stanford y fue recientemente traducido al francés bajo el título de Histoire de la psychanalyse en Argentine. Une réussite singulière, publicado por CampagnePremière, producido por la Sociedad para el Psicoanálisis Freudiano (2010, 370 páginas).

Plotkin comienza examinando las condiciones para la recepción del pensamiento de Freud en la Argentina. Antes de la introducción del análisis freudiano, los argentinos ya tenían una pasión por los sueños, la hipnosis, las cuestiones sexuales y la psicoterapia. El freudismo se les apareció como la respuesta "científica" y moderna a esos intereses. Los psiquiatras lo adoptaron sin muchas reticencias.

Plotkin a continuación presenta la historia del movimiento psicoanalítico argentino. La primera asociación fue creada en 1939 por Juan Beltrán, profesor en la Academia Militar y la Universidad de Buenos Aires. Beltrán era "afín a los grupos de derecha católica y los militares antidemocráticos. [...] Él vio el psicoanálisis como una herramienta educativa para mantener el orden social"(p. 63s).

La primera asociación que fue reconocida por la International Psychoanalytical Association (IPA) fue creada en 1942: la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA). Entre sus fundadores, una mujer jugó un papel central: Maria Langer. Nacida en Viena en una familia burguesa, se convirtió en médico y analista freudiana. En 1934, Freud prohibió a los miembros de la Asociación Vienesa de Psicoanálisis (AVP) formar parte de organizaciones ilegales, especialmente el Partido Comunista. Incluso prohibió analizar a los miembros de estas organizaciones. Pero Maria Langer estaba inscrita en el Partido Comunista. Ante la amenaza de la AVP de hacer pública su afiliación política, se fue a España, donde ejerció la medicina en el ejército republicano [4]. A continuación, pasó a la Argentina, donde cambió el activismo político para el activismo psicoanalítico, regresando a su compromiso político en los años 60. En 1971, dio origen a la división de la APA: los dirigentes de la Asociación se negaron a publicar en la revista de la APA uno de sus artículos sobre la relación entre el psicoanálisis y la revolución social, lo que llevó a la fundación de un grupo disidente no reconocido por la Asociación internacional (IPA). El espíritu de mayo de 1968 había estallado en la APA.

Plotkin analiza en detalle la relación cambiante entre los psiquiatras y los psicólogos en la Argentina. Se muestra cómo, durante casi 40 años, los psiquiatras hicieron todo lo posible para que el psicoanálisis no pudiera ser practicado sino por los médicos, con algunas excepciones, especialmente sus esposas. Durante décadas, la educación universitaria en psicología ha sido llevada a cabo en gran parte por miembros de la Asociación Psicoanalítica Argentina, oponiéndose tercamente a la práctica de las curaciones por personal no médico, pero haciendo todo lo posible para alentar a los futuros psicólogos a adoptar la teoría psicoanalítica y llevar a cabo un análisis didáctico con los miembros de la APA (sus honorarios son "astronómicos", dice Plotkin p. 252).

Plotkin dedica más páginas a las relaciones de los psicoanalistas con el poder político. Muestra que los regímenes militares argentinos han perseguido a los trabajadores, activistas políticos, profesores, estudiantes, [5] , sociólogos y psicólogos, psicoanalistas, pero muy pocos: sólo aquellos que estaban comprometidos políticamente. Por otra parte, Plotkin escribe que "la difusión masiva del psicoanálisis se produjo precisamente durante los años 1960 y 1970, mientras el país fue gobernado por dictaduras militares o regímenes democráticos débiles, que limitaban las libertades civiles" (p. 353).

En 1976, durante la dictadura militar, una nueva asociación psicoanalítica fue fundada: la Asociación Psicoanalítica de Buenos Aires. Sus miembros eran disidentes de la Asociación Psicoanalítica Argentina, que se opuso a la facilitación del acceso al título de didacta y que quería seguir siendo kleiniana rigurosa [6].

Los militares nunca se mezclaron con la organización de las instituciones psicoanalíticas. Incluso financiaron la organización de Congreso Latinoamericano de Psicoanálisis en 1976. "Las autoridades militares habían adoptado algunos elementos del discurso psicoanalítico: los que estaban defendiendo, en concreto, los analistas más conservadores. Esta apropiación fue posible porque los dos discursos se unieron en ciertos temas. La familia ocupa un lugar central en la retórica del régimen. Según las autoridades militares, el país podía ser vacunado contra la "infección subversiva" si la familia había llegado a apoyarse firmemente en los valores de la jerarquía, la disciplina y la autoridad. [...] Las categorías de análisis que fueron utilizadas por algunos psicólogos y criminólogos progresistas para explicar la delincuencia juvenil fueron utilizadas por los militares para dar cuenta de la "subversión". Los padres deben "hablar" con sus hijos, cuidar de sí mismos, prestar apoyo psicológico en situaciones críticas, lo que efectivamente les preserva de la tentación subversiva "(p. 348s).

Los psicoanalistas no han dudado en echar una mano a los generales. Por ejemplo, Arnaldo Rascovsky, miembro fundador de la Asociación Psicoanalítica Argentina, desarrolló la idea en los medios de comunicación de que "el terrorismo (un término que, en su boca, significaba la subversión de izquierda) era una enfermedad mental, en la misma categoría que la psicosis, la neurosis, la adicción al tabaco y las drogas, todo lo cual respondió a una sola causa: la crisis de la familia tradicional "(p. 350).

La gran mayoría de los psicoanalistas se atrincheraron detrás de la "neutralidad analítica" y se mantuvieron confinados en sus oficinas. Ellos sentían que la cura es un espacio donde las preguntas se pueden resolver en privado. "Incluso compartían la idea de que su misión era ayudar a los pacientes a adaptarse al medio ambiente en que vivían, y consideraban que el pronunciarse sobre la calidad de ese entorno - y, a fortiori, el cambio - no era su responsabilidad "(p. 352).

Conclusión de Plotkin: podemos interpretar el freudismo como una teoría que desafía el orden social pero está claro que "el desarrollo histórico del psicoanálisis en el mundo muestra que se puede manipular en una variedad de propósitos. Se puede integrar en la cultura dominante, o ayudar a definir lo que no puede ser cuestionada. En otros contextos, el psicoanálisis se ha utilizado para legitimar los negocios colonialistas. Lejos de desafiar a los valores sociales establecidos, algunas formas de la práctica psicoanalítica pueden fortalecer o ofrecer nuevas formas de canalizarlas, lo que los generales del Proceso se han apresurado a entender "(p. 353).